Tierra Lejana-- Página de Hernán Maldonado




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Domingo 16 de febrero del 2003


EL ABORTADO GOLPE DE ESTADO

Por Hernán Maldonado


Al presidente Gonzalo Sánchez de Lozada parece que no le conmueven los muertos, la sangre derramada, ni los destrozos causados y como si los bolivianos fueramos unos estúpidos, urde ahora la teoría del "abortado golpe de Estado" para explicar lo ocurrido la semana pasada en Bolivia.

Eso es lo que nos quiere hacer creer su portavoz, Mauricio Antezana, al alabar "la heroica gesta de policías y militares" que impidieron que se consuma el supuesto golpe, como si todo el despelote no hubiera reventado precisamente por los choques entre soldados y carabineros.

Lo que deben ver claro los actuales gobernantes y los opositores, cualquiera sea su signo, es que Bolivia ya no come cuentos. Está harta de mentiras, de sinvergüenzas, de demagogos, de corruptos y canallas.

Debe quedar claro que el "impuestazo", con modalidades a discutirse, tiene algun día que aprobarse. Bolivia no puede vivir eternamente de limosnas, de préstamos leoninos, de créditos humillantes.

Pero otra cosa muy distinta es que este gobierno haya querido imponerlo, mientras los altos capos ganan sueldazos de hasta 30.000 pesos, los parlamentarios levantamanos 24.000, la mitad de esto los ociosos de sus suplentes, y ni contar con los superintendentes y el resto de la alta burocracia estatal.

La bronca contenida era también por las partidas secretas con las que se sobornan conciencias, se compran periodistas, se mueven aparatos partidarios. Por la sinvergüenzura de los concejales que se aumentan sueldos a la brava, por los alcaldes corruptos que ayer pactan con unos y hoy con otros con tal de mantenerse en el poder.

La ira del pueblo fue contra el aliado gubernamental que le debe al fisco 10 millones de dólares de impuestos y en lugar de exigírsele que pague, se le dan embajadas y ministerios; contra los chicaneros que establecieron que no hay como juzgar a Fernando Kieffer y a "Chito Valle".

Fue también contra el caradurismo porque Oscar Eid, hombre juzgado, encarcelado por narcovínculos, ahora entra y sale del palacio de gobierno como Pedro por su casa y aparece como el arquitecto político del actual régimen. ¿Y qué de esos pobres pisacocas que están años presos sin que nadie les tire un pan?

Miles de oficinistas, maestros, carabineros, obreros, empleados ganan en dos años lo que un parlamentario o un concejal gana en un mes. ¿Hay alguna proporción en esto?

Esa fue la bronca que se desató el miércoles y jueves de la semana pasada. El "impuestazo" fue la mecha de la bomba. Es un aldabonazo al actual gobierno. La próxima vez puede ser peor.

Mientras tanto el señor Antezana debe callarse la boca. Porque si es cierto que hubo un complot, entonces que empiece por apresar como instigadores a los empresarios privados que fueron los que más fuertemente objetaron el impuestazo. La prueba de que Antezana miente es que hasta ahora no hay ningún detenido.

Falta también ver si el gobierno pide el desafuero de los diputados del MAS que quisieron pescar en río revuelto, sin ninguna idea clara de lo que debería hacerse a no ser pedir la renuncia del presidente y su vice y la convocatoria a la bendita "Asamblea Constituyente" la varita mágica que esgrimen Evo Morales y Manfred Reyes Villa.

Bolivia en la última semana retrocedió 20 años y esta vez el gobierno entiende la situación política, escucha el clamor popular para un radical cambio de rumbo o no le quedará más remedio -para evitar otro febrerazo- que acortar su período.





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